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Enfrentamiento
en la Secretaría de Agricultura
El permiso para que 27 barcos japoneses ingresen al Mar Argentino
para capturar calamar el año próximo provocó
revuelo en el Gobierno. El subsecretario de Pesca, el radical
Juan Melgarejo, confirmó ayer su oposición a
esa medida, tomada por la cúpula cavallista de la Secretaría
de Agricultura. Y tendió un manto de dudas sobre esa
decisión: "Todos saben que el régimen de
charteo está sospechado de una alta corrupción",
indicó.
Tal como se adelantó ayer, Agricultura firmó
una carta de intención con la estatal Agencia Pesquera
de Japón, para permitir que 27 buques de ese país
capturen la principal especie marítima argentina, a
cambio de un canon cercano a 5 millones de dólares.
En total, durante la temporada 2002 podrían pescar
100.000 toneladas de calamar, valuadas en unos 65 millones.
La "minuta" fue firmada por Fernando Georgeadis,
titular del INIDEP y cercano al secretario Marcelo Regúnaga.
"Además de no participar de esa negociación,
no comparto los términos del acuerdo", dijo a
este diario Melgarejo, dejando en evidencia la ruptura que
existe en Agricultura. El ex senador también negó
que por este tema vaya a presentar su renuncia: "El presidente
Fernando de la Rúa me ha dicho que aplique la Ley de
Pesca y eso es lo que estoy haciendo. En cambio, el acuerdo
con Japón está violando esa legislación",
apuntó.
La Ley de Pesca, sancionada en 1998, dispone que todos los
buques que operan en aguas argentinas deben llevar tripulación
nacional. El régimen de charteo, habilitado por un
decreto de Carlos Menem, permite en cambio el ingreso de buques
con tripulación extranjera. Por ese motivo todos los
gremios pesqueros también están contra el acuerdo
con Japón.
"¿Hasta cuándo van a continuar con la
entrega del patrimonio nacional y del empleo de los argentinos?",
se preguntó ayer el Centro de Capitanes de Ultramar
en un comunicado, en el que reclamó que Agricultura
dé marcha atrás con la habilitación a
los buques de Japón.
El gremio también replicó el principal argumento
oficial en defensa del charteo: "No es cierto que haya
excedentes de calamar: durante la temporada 2001 debió
vedarse anticipadamente la pesca por alcanzarse el máximo
sostenible de captura".
Desde el Congreso, donde ya tiene media sanción un
proyecto de ley que derogaría el decreto que habilita
el charteo, el diputado frepasista Rafael Flores calificó
el acuerdo como "escandaloso" y reclamó "una
profunda investigación" sobre los verdaderos motivos
que lo originaron. "Esto instala nuevamente una fuerte
sospecha de corrupción como la que caracterizó
a la gestión menemista", disparó el legislador.
Decidido a mantenerse en su cargo pese a su enfrentamiento
con Regúnaga, Melgarejo dijo contar con el apoyo de
todo el sector. "Estamos en condiciones de lograr que
este sistema perverso definitivamente sea erradicado del país",
señaló.
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