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Un hallazgo paleontológico hecho en
Cataluña, España, podría llenar un hueco
muy importante de la historia de la evolución. Las
obras de ampliación de un vertedero en Els Hostalets
de Pierola (Anoia) revelaron restos fósiles de un antropoide
que, se calcula, vivió hace unos 12 millones de años.
Un puñado de huesos que han sobrevivido al tiempo podrían
responder al enigma de quién fue el antepasado común
de los grandes antropoides que aún perviven: el hombre,
los chimpancés, los gorilas y los orangutanes.
Las obras del vertedero han desenterrado
parte de un cráneo, entre otros restos fósiles.
Tras los estudios preliminares, se cree que el primate perteneció
a una familia hasta ahora desconocida de antropoides, pariente
de los antropoides actualmente vivos, lo que aportaría
datos para reconstruir el origen de éstos, según
Salvador Moyà, paleontólogo del Institut Paleontològic
Miquel Crusafont de Sabadell.
Hasta ahora se habían encontrado,
sobre todo en Africa, numerosos fósiles de primates
del grupo antropoide, de hasta 18 o 20 millones de años
de antigüedad. Pero son primates tan primitivos que los
expertos no los consideran ancestros de los antropoides vivos,
dadas las enormes diferencias. También se han hallado
restos de los que serían antropoides "modernos"
(de hace menos de siete millones de años), prebípedos,
y éstos sí son ancestros de los antropoides
vivos. Igualmente, existen restos de ancestros bípedos
del hombre (que vivieron a partir de hace cuatro millones
de años). Pero, Moyà señala que existe
una laguna en la explicación de cómo los primates
primitivos, que eran cuadrúpedos, evolucionaron en
antropoides que ya adoptaban la postura vertical, aunque sólo
fuera para trepar a los árboles y balancearse en sus
ramas, y que fueron el origen del prehomínido bípedo
(que ya andaba erguido) y del humano actual.
Ese salto en la evolución de los ancestros
de lo que acabarían siendo los humanos de cuadrúpedos
a prebípedos se ha fijado por estudios de biología
molecular en torno a hace 14 o 12 millones de años.
No hay restos de esa época que ofrezcan datos.
Los fósiles de Els Hostalets pueden
ser los restos más antiguos de los antropoides modernos
y permitirían identificar el ancestro común
de todos los antropoides vivos que, se estima, vivió
en esa época, antes de que se fueran diferenciando
de la especie común el orangután, el gorila,
el chimpancé y el humano, admite Moyà. Así,
podría ser el eslabón perdido del origen de
las especies de antropoides que aún sobreviven.
Los expertos están entusiasmados,
aunque son cautos porque los restos se hallaron en diciembre,
así que apenas han empezado los estudios, subraya Moyà.
Claro que en el Paleontològic tienen larga experiencia
y Moyà es uno de los mayores expertos sobre el origen
de los bípedos. A principios de los 90, descubrió
un esqueleto de otro antropoide ("Dryopithecus laietanus")
de unos 10 millones de años.
Además, el fechado del yacimiento
de Anoia indica una mayor antigüedad. El fechado, establecido
en unos 12 millones de años, ha sido tarea de Jordi
Agustí, director del Paleontològic y especialista
en fechar sedimentos: se hace mediante estudios de paleomagnetismo,
del análisis de partículas de hierro y su orientación
y de los restos de fauna de la época. Pero Moyà
pide tiempo para conocer más sobre los restos. Será
necesario buscar más huesos del esqueleto, si se quieren
concretar datos sobre la nueva familia antropoide. Por ejemplo,
los primates primitivos, de hace 18 millones de años,
tenían el tórax estrecho y la columna vertebral
muy larga. El siguiente eslabón conocido, los antropoides
prebípedos, ya tienen el tórax más ancho,
la columna más corta, el cráneo más vertical
(rasgos que se desarrollan aún más en los prehomínidos).
Un brazo más largo o un omóplato situado menos
lateral en el cuerpo y más en la espalda revelan que
el antropoide ya levantaba los brazos, es decir, que era un
antepasado del humano.
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