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Anteriormente he escrito un artículo
detallando el momento en que encontré a esa pequeña
tortuguita Geochelone Chilensis o tortuga del Chaco
en medio de la calle y todo lo que tuve que aprender
para sacarla adelante ya que presentaba signos de desnutrición.
Bueno, hoy sigue creciendo sana y
fuerte, pero este artículo no es para volver
a contarte la historia, simplemente es para compartir
dar información a muchas otras personas que buscan
poder darles a sus ejemplares una mejor calidad de vida.
Alimentación
Lo mejor para estos animalitos es ofrecerles
una alimentación variada ya que, al contrario
de lo que muchos piensan, no solo comen zapallito, pepino
y lechuga. Gustan de comer frutas y verduras varias,
caracoles, diferentes especies de pasto, tréboles,
orejitas, plantas, flores y hojas secas.
Un consejo que al menos a mí
me dio resultado es cortarle en cubitos chiquitos diferentes
vegetales, verduras y frutas, todos bien mezclados,
como una suerte de ensalada, para que no tengan la posibilidad
de elegir incorporando de esta manera toda clase de
minerales y nutrientes.
Las combinaciones y los vegetales que pueden usarse
son infinitos. A pesar de que pueda parecer una dieta
un poco costosa para una tortuga, no es así.
Si por ejemplo, compro un zapallito verde, este suele
durar dos semanas bien guardado, porque se reduce la
cantidad que le ofrezco por estar mezclado con otros
alimentos.
Para no saturarlas es bueno intercalar
y ofrecerles diferentes combinaciones. Esta técnica
no solo tiene como ventaja ofrecerle a la tortuga más
nutrientes sino que además ayuda a que logre
familiarizarse con alimentos que ofreciéndoselos
solos no gustaría de probarlos. De esta manera
logra acostumbrarse y los incorpora luego en forma natural
dentro de su dieta.
Es recomendable que al menos día
por medio o una vez al día ingieran alguna de
estas "ensaladas". Luego de esta ingesta y
en el transcurso del día es bueno darle alguna
que otra hoja de acelga, escarola, lechuga, ya que las
hojas verdes son grandes portadoras de calcio y fibra
entre otros beneficios.
Puedes ofrecerles más pedazos
de frutas y/o verdura, como también, de vez en
cuando, algún caracol. Si es que viven en jardines
y sueltas (lo más recomendable para un ejemplar)
ellas solitas elegirán además otras cosas
que comer como hojitas secas, bichitos, flores, diferentes
tipos de pasto como cité anteriormente.
Las raciones no deben ser exageradas,
y depende del tamaño del animal. Tampoco la debemos
saturar de comida ya que muchos opinan que la sobrealimentación
tampoco es buena para el animal ya que, las hembras
sobrealimentadas producen huevos demasiado grandes impidiéndole
la expulsión, provocándole obstrucciones
y un gran riesgo de vida para el animal.
Hay muchas controversias con respecto
al cuidado y la alimentación, siempre lo mas
seguro es consultar cualquier duda que tengamos a un
veterinario de confianza que sepa guiarnos con respecto
a ellas.
El agua, a pesar de que muchos lo
desconocen, es muy importante para las tortugas, beben
agua frecuentemente, por ello debe tener un recipiente
con agua fresca siempre cerca. Prueben al menos una
o dos veces a la semana, introducirla en un recipiente
con un poco de agua y verán que gran bebedoras
suelen ser.
En resumen, comen vegetales variados,
frutas y verduras. Debemos tener especial cuidado con
los cítricos ya que no suelen asentarles muy
bien.
Ofrézcanle entonces: Lechuga
(diferentes variedades), acelga, radicheta, escarola,
zapallitos, zuccini, berenjena, pepino, apio, papa,
palta, batata, zanahoria, coliflor, brócoli,
calabaza, tomate, manzana, ciruelas, pera, durazno,
etc. Diferentes variedad de pasto, caracoles u otros
bichitos, hojas y flores.
Recuerrda que en caso de ofrecerle a tu tortuga una
alimentación balanceada y variada no es necesario
que uses suplementos de calcio ya que está incorporando
diariamente una gran cantidad de nutrientes.
Cuidados
El mejor lugar para tener a una tortuga
terrestre es en un terreno con variedad de plantas,
para que tenga la posibilidad de deambular por donde
le plazca. Además, así como les encanta
el sol, necesitan también sombra en momentos
donde el sol es demasiado intenso.
Cuando los días ya comienzan
a ser frescos y la tortuga duerme más y se prepara
para hibernar es bueno que comience esta etapa con los
intestinos lo más limpios posibles. A veces suele
dar resultado poner a la tortuga en un recipiente con
agua templada o algo cálida (¡pero no caliente!),
el cambio leve de temperatura suele provocarle ganas
de defecar y orinar. En muchos casos este procedimiento
da resultado.
En los inviernos crudos es bueno darles
un refugio. Hay muchas opiniones al respecto ya que
algunos aconsejan que es mejor dejarlas todo el invierno
en el jardín, otros opinan que directamente no
deberían hibernar y ofrecerles en invierno calor
artificial. Yo prefiero guardarla en una caja con trapos,
dentro de un cuarto. Este lugar debe ser más
bien fresco (cubriéndola al menos de la lluvia,
la humedad y el frío del crudo invierno). Se
debe tener cuidado al respecto ya que si el lugar está
a temperatura demasiado agradable no sólo podemos
interrumpir su período de hibernación,
más aún si el lugar de nuestra tortuga
además de agradable es demasiado cerrado o aislado
suele atraer roedores provocándole serias heridas
he incluso la muerte.
También este debe ser un sitio
seco ya que pueden proliferar en ella hongos a causa
de la oscuridad y la humedad. No te olvides de ella
durante el invierno, de vez en cuando controlemos el
sitio donde hiberna.
Si la tortuga es hembra y está
en edad fértil, podría en algún
momento querer desovar, para ello no necesariamente
debe haber un macho ya que puede poner huevos no fecundados
en algún sitio que a ella le resulte seguro,
es por ello que la tortuga debe tener un sector con
tierra blanda, dicho sector debe darle al animal la
seguridad de poder desovar tranquila. En muchos casos
resulta traumático tener un animalito como estos
en un departamento o sobre un suelo de cemento ya que
si por este o por otro motivo, no encuentra un lugar
óptimo para poner sus huevos, sencillamente no
los expulsa... los retiene en su interior provocándole
severos trastornos y si no es rápidamente tratada
puede provocarle la muerte. Además este tipo
de suelos no les permite caminar correctamente provocándole
a la larga serios problemas físicos.
Tienen la fama de ser animales de
pocos cuidados y nada mas errado que eso. Desde el momento
que ella llega a tu vida, requiere un gran compromiso
para su cuidado y bienestar. En muchas oportunidades
logramos sentirnos culpables por tenerlas, cualquiera
haya sido la causa (si es que tomamos conciencia del
gran peligro que corre esta especie). Pero tienes que
tener en claro que el mejor lugar donde puede estar
es con vos, si leíste hasta aquí es porque
es tu interés darle una mejor calidad de vida.
No pienses nunca en dejarla nuevamente
en su hábitat natural porque una vez que salen
del es muy difícil que al volver logren sobrevivir.
No solo ponés en peligro la vida de tu tortuga
sino que además corren riesgo otras de su especie
al contagiarse enfermedades que las tortugas en cautiverio
traen de la ciudad y que no existen en su hábitat
natural.
Si ya tenés una, cuidala y
dale todo lo mejor para que tenga una vida larga y sana.
Y si pensás que tu tortuga podría estar
mejor en otro lugar, buscale un nuevo hogar que sea
de tu total confianza.
Espero haberte sido útil, si
es así, he cumplido mi objetivo.
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