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Según Barriles, los pañales
descartables están compuestos tanto por polietileno
como por fibra de algodón. Ambos componentes tardan
décadas en degradarse en el ambiente que los recibe
como basura. Una vez allí, los pañales como
otros residuos que se depositan por una decisión humana
en rellenos sanitarios, alteran el sedimento natural del lugar
y lo degradan.
"Desde el punto de vista médico,
no existen diferencias significativas entre el panal descartable
y el tradicional lavable -consideró Mónica Waisman,
pediatra de la Maternidad Sardá-. No tienen contraindicaciones
para la salud de los bebés, siempre que las empresas
fabriquen descartables siguiendo normas de calidad."
Waisman agregó que "hoy sólo
por una cuestión de hábito y comodidad predomina
el uso de los descartables". La experta dijo también
que si alguna mamá decide volver a los pañales
tradicionales, sólo deberá tener cuidado en
lavar bien al pañal de algodón, con jabón
neutro.
El sistema que ahora empezaría a funcionar en Gran
Bretaña - el de la recolección masiva de pañales
y su posterior lavado - resultaría parecido al que
funcionaba décadas atrás en hospitales de Argentina,
pero que provocaba una aceleración de transmisión
de las infecciones entre los chicos.
Contaminación en México
En la ciudad de México hay un dramático taponamiento
de las cloacas y contaminación fecal - que provoca
un olor insoportable -, por la acumulación excesiva
de pañales descartarles. Según denunció
la Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa
del Consumidor, en la ciudad se consumen anualmente unos 8.000
millones de pañales descartables, que representan 2.829
millones de dólares.
La acumulación de esa gran cantidad de pañales
es la principal causa del taponamiento de desagües y
la contaminación fecal que afecta la salud de toda
la población. "Los pañales por sí
mismos son intrínsecamente contaminantes y en realidad
no son tan desechables, por lo que hay que favorecer, cuando
sea posible, las nuevas marcas más degradables",
advirtió la organización.
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