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Sylvia Earle: “Debería ser genial cuidar” La legendaria oceanógrafa insiste en que el cambio cultural es tan importante como las políticas climáticas para salvar los océanos en un planeta que se recalienta.

Sylvia Earle: “Debería ser genial cuidar”

“Sylvia Earle: ‘Debería ser genial cuidar’” es más que una frase dicha al pasar en una entrevista realizada en Río de Janeiro: es el corazón de la propuesta que la exploradora y oceanógrafa de 90 años sostiene frente a un mundo que se enfrenta a una crisis oceánica sin precedentes. Arrecifes que mueren, sobrepesca que vacía ecosistemas enteros, contaminación que llega hasta las profundidades y temperaturas marinas que baten récords; el diagnóstico es conocido, pero Earle insiste en algo que suele quedar relegado entre estadísticas y cumbres diplomáticas: la cultura también cambia el destino del planeta.

De la caza de ballenas al cambio de percepción

Earle recordó una amenaza histórica que hoy parece lejana pero que marcó la relación humana con el océano durante más de dos siglos: la caza de ballenas. Desde el siglo XVIII hasta su prohibición formal en 1986, la industria ballenera fue celebrada con canciones y literatura que la convertían en símbolo de aventura. Mientras tanto, las ballenas caían en picada hacia la extinción.

“Cuando era niña, los balleneros eran celebrados. Hoy, las ballenas están siendo celebradas”, dijo. Ese giro cultural —ese cambio de sensibilidad— es, para ella, la prueba viviente de que los valores colectivos pueden transformarse y torcer tendencias devastadoras.

COP30 y la necesidad de un nuevo tejido cultural

Tras el paso de gobiernos, empresas e inversores por Belém durante la COP30 —donde se discutieron regulaciones, financiamiento y nuevos compromisos climáticos—, Earle vuelve a remarcar un punto incómodo: las leyes sirven, pero no pueden reemplazar lo que la gente hace diariamente.

“Podemos hacer el cambio individualmente por las decisiones que tomamos. Necesitamos reglas y regulaciones, sí, pero eso solo refuerza lo que hace la gente”, afirma.

El planeta atraviesa un momento crítico. Las concentraciones de carbono siguen en aumento, y los océanos absorben la mayor parte de ese exceso, actuando como el amortiguador climático más grande de la Tierra. Pero incluso ese límite natural parece acercarse. El calentamiento del mar amenaza arrecifes, peces, corales y cadenas tróficas completas. A eso se suma la sobrepesca y la contaminación que llega desde cada continente.

“Estamos en una vía rápida para crear un planeta que ya no funcione a nuestro favor”, advierte.

Mission Blue y la acción desde el territorio

Aunque apoyó el Tratado de Alta Mar —el acuerdo internacional para proteger la biodiversidad en aguas internacionales—, Earle sabe que los tratados necesitan respaldo en tierra. Por eso, buena parte de su energía actual está puesta en Mission Blue, la organización que lidera y que trabaja identificando Hope Spots, puntos estratégicos para la conservación marina donde comunidades, investigadores y organizaciones locales reciben herramientas para defender sus ecosistemas.

“Todos nosotros, cada uno de nosotros, toda la vida en la Tierra, depende de la existencia de un océano vivo”, recuerda con insistencia.

El legado de la empatía: Goodall, Earle y la conexión con la naturaleza

Earle no está sola en este enfoque. La primatóloga Jane Goodall —fallecida en octubre a los 91 años— abrió un camino similar al mostrar la conexión emocional entre los primates y los seres humanos. Con sus documentales, trabajo científico y presencia pública, Goodall ayudó a millones a reconocer la continuidad entre la vida humana y la vida silvestre.

En Río, Earle evocó el optimismo que caracterizaba a Goodall: la confianza en el espíritu humano, en la energía de la juventud y en la capacidad de aprender. La oceanógrafa pidió canalizar esa fuerza en un momento donde el conocimiento, por primera vez en la historia, está al alcance de millones.

“Coral, fish and one diver”, Derek Keats — CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.
Imagen adaptada al formato del sitio.

“Saber es la clave para cuidar”, afirmó. “Y nunca ha habido un mejor momento de oportunidad para tomar lo que se sabe y convertirlo en acción”.

Este artículo fue elaborado por el equipo de barrameda.com.ar y con el apoyo de herramientas de redacción asistida por inteligencia artificial.