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Abonando el futuro, la lumbricultura apunta a ser un microemprendimiento
que con el tiempo puede mejorar la producción de los
cultivos, de los suelos, brindar trabajo a varios sectores
sociales, incrementar la ventas en viveros, forrajes, verdulerías,
artículos de jardinería y comercialización
de fertilizantes en las huertas orgánicas, entre otras
ventajas.
En pocas semanas una cooperativa de San Lorenzo comenzará
a comercializar el lombricompuesto, excremento de lombrices
que sirva para enriquecer los suelos.
El año pasado la Municipalidad convocó a los
lombricultores para que se agrupen en una entidad y decidió
respaldar la actividad por considerar que es generadora de
fuentes laborales, que favorece a los cultivos y, además,
permite ampliar ingresos a distintos rubros comerciales de
la ciudad. "La cooperativa de lombricultores es uno de
los muchos microempredimientos que ha impulsado la Intendencia,
es una forma de hacer política social", afirmó
Ricardo Bruno, director de Producción, Desarrollo Económico
y Turismo sanlorencina.
"Se están apoyado miniemprendimientos que son
una salida a la situación de crisis de muchos sectores.
El objetivo es concretar organizaciones no gubernamentales,
cooperativa, asociaciones o entidades que enfoquen proyectos
creativos. La idea es observar caso por caso de qué
manera se pueden enfrentar los problemas ante la crisis. Estamos
en permanente búsqueda de proyectos, analizamos diversas
producciones alternativa", detalló el director
municipal.
"Reunimos sector por sector para saber cuáles
son la urgencia de cada actividad. No es lo mismo charlar
en forma individual con una o dos personas, que hacerlo con
todo el grupo, detectar las necesidades y tratar de brindarles
una solución o al menos trabajar al lado de ellos,
así convocamos a los lombricultores de la zona y ellos
conformaron la cooperativa", contó Bruno.
Así surgió el año pasado al idea de
formar la Cooperativa de Lombricultores de San Lorenzo (Colosal)
que está integrada por doce miembros y es dirigida
por Ana María Cavalioni.
Lombrices californianas
La lombricultura se basa en la cría de lombrices californianas
y con su excrementos se obtiene el lombricompuesto. A las
lombrices se las tienen a una temperatura media especial,
se la alimenta con basura orgánica y en el proceso
digestivo generan este fertilizante natural.
Los desechos de las lombrices son muy requeridos por los
agricultores, pues enriquecen los suelos y mejoran los cultivos.
"La idea de la cooperativa es comercializar el lombricompuesto
en envases de 1, 3 y 30 kilos. Los costos para el comerciante
se fijaron en 60 centavos las bolsas de 1,3 decímetros
- equivalente a 1 kilo - 50 centavos el kilo de las de 3 y
a granel - cuando son de 30 kilos - el valor es de 40 centavos
por kilo" afirmó Cavalioni.
"El lombricompuesto ya está prácticamente
listo y a disposición de que lo requiera y se comercializará
en pocas semanas, primero en San Lorenzo y su área,
y luego en otras regiones. La idea de la cooperativa es expandirse
a otras zonas. Por ello, Colosal ha encarado la confección
de un logo y de clisés para el lanzamiento formal del
producto" señaló Bruno.
Cursos de capacitación
Los integrantes de Colosal simultáneamente han encarado
cursos de capacitación para los interesados en el proyecto
y que quieran sumarse a la propuesta. A las reuniones efectuadas
asistieron decenas de personas.
El lombricompuesto puede usarse en huertas orgánicas,
para aprovechar las verduras de una quita y poder venderlas,
pues estas tienen más valor que las comunes.
En la denominadas camas hay una cien mil lombrices. El proceso
de cría es sencillo y rápido. A los tres meses
ya son adultas y empiezan a poner huevos semanalmente, de
esta manera se repite el ciclo de reproducción.
La actividad ha generado curiosidad en algunos, expectativas
en otros y esperanzas en muchos que desean ver suelos enriquecidos
para poder cultivar sus productos.
Fuente de ingreso para el futuro
La presidenta de la cooperativa Colosal, Ana Cavalioni, opinó
que "la lombricultura es una fuente de ingreso a futuro.
En Coronda, por ejemplo, dentro de menos de un año
no podrán poner más productos químicos
en el cultivo de frutilla, entonces van a necesitar humus.
He traído tierra de Coronda, la mezclé con humus,
planté frutillas y el resultado fue bárbaro".
"Hay gente que ha hecho ese tipo de pruebas con soja
y los resultados también son notables, desde el color
de las hojas al tamaño. Es para cualquier tipo de plantas,
pues no sólo no las perjudica sino que las beneficia
y fortalece pues hace que no sean tan propensas a enfermedades
propias de cada especie", acotó Cavalioni.
"El rendimiento del lombricompuesto - según
manifestó la titular de la cooperativa sanlorencina
- es excelente, para una maceta mediana basta con una cucharada
sopera del producto para que fertilice la tierra.
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